Cómo ser un buen albañil y dominar el arte de la paleta en 8 pasos

Cómo ser un buen albañil y dominar el arte de la paleta en 8 pasos

Ser albañil es un trabajo complejo, sobre todo si estás fuera de tu país. Aprende cómo convertirte en el mejor y abrir nuevas posibilidades de ingresos
2019-11-19

Ser albañil es un arte de guerreros. Sudar durante días en lo alto de un andamio para ver luego tu obra terminada es algo que hincha el corazón de orgullo. Cientos de personas como tú han visto en este oficio una oportunidad de ganar ingresos en Estados Unidos. Una labor que es bastante demandada en el mercado estadounidense.
 
Pero no es menor cosa. Los albañiles u oficiales de construcción son quienes levantan nuestras ciudades. Más aún, construyen las casas donde vivimos. Sin ti la obra no puede ser una realidad. Por eso cada día debes hacerlo mejor. 

Si estás incursionando en la albañilería, o ya estás trabajando en una construcción, acá te ayudamos a ser el mejor


1. No hay un manual para este oficio. Aprende haciéndolo


Como en cualquier profesión, las habilidades se adquieren con la práctica. Los albañiles también comienzan de cero. Puedes empezar como aprendiz o ayudante y, avanzar en lo que se denomina como oficial de primera y oficial de segunda. Y finalmente ser maestro de obra (Sánchez, M, 2011). 

Lo primero que debes hacer es entrar en la obra y sumergirte en ella. Aprende de los oficiales y maestros. Familiarízate con las herramientas y aprende de ladrillos, piedras, bloques de cemento, morteros, mezclas, agregados, aditivos, fraguados. De los materiales y la forma de tratarlos.


2. Empieza por lo esencial: cómo levantar una pared

Aprende a construir una pared. Al principio puede resultar frustrante, no es tan fácil como se oye, pero es la base de todo. Construir todo tipo de paredes está entre los requisitos esenciales para contratar un oficial de obra. Está la escarpada, la colgante, la de fábrica, la maestra, la apiñonada, la de cimiento… Conócelas todas y ¡dominarás el arte de la paleta!

como ser un buen albañil

3.  Conoce todo sobre el arte de un albañil

Sigue a tu maestro de obra y aprende sobre diferentes tipos de construcción: pilares, muros, vigas, tabiques (paredes delgadas que separan ambientes dentro de un edificio), con ladrillos, piedras, bloques de cemento. A poner hormigón, pegar azulejos, transportar material, hacer un encofrado o una armadura. 
 
En su blog maestro de casas. Xavier Valderas afirma que el momento cúspide del aprendizaje de un albañil “es cuando demuestra que sabe hacer bien una escalera” pues se considera una de las obras más complicadas de ejecutar. (Valderas, 2012). 

Así mismo manifiesta que el verdadero albañil “tiene un dominio generalizado de todo el oficio de construir una vivienda o una nave industrial de bloques”. La albañilería no es una labor repetitiva. Cada día un constructor debe atender algo nuevo, usar su imaginación y ser creativo. Por eso, a este oficio se le denomina un arte. (Valderas, 2012).


4.  Desarrolla habilidades diferenciadoras como leer y entender planos

Este arte hace honor al dicho “la práctica hace al maestro”. Los albañiles más veteranos defenderán a capa y espada todo lo que aprendieron.

De hecho, los más tradicionales han demostrado su talento construyendo su propia casa. Sin embargo, tener conocimientos técnicos como interpretación de planos te ayudará a avanzar en esta carrera. Podrás marcar paredes, ventanas, alturas o realizar obras o reformas de manera autónoma.

Así mismo:

  •  Adquiere nuevas habilidades para ahorrar tiempo, ser más eficiente y productivo. Se pueden convertir en tu valor agregado en el momento de elegirte para una nueva obra.
  • Mantente al día con las últimas innovaciones en técnicas de construcción, herramientas tecnológicas y materiales.

Actualmente las constructoras solicitan habilidades y conocimientos como (Educaweb, s.f):

  • Trabajo en equipo, y por cuenta propia cuando es necesario.
  • Interpretación de planos y diseños.
  • Habilidad para los números.
  • Esfuerzo en los detalles.
  • Toma de medidas con precisión.
  • Cálculo de ángulos y direcciones.
  • Uso y mantenimiento correcto de máquinas, herramientas y equipos.
  • Conocimiento de técnicas para la excavación, armado y hormigonado.
  • Conocimiento técnicas para la construcción de tabiques (que pueden ser con ladrillos, piedras o bloques de cemento), paredes, arcos, lindes y demás. 

5. ¡Prepárate y certifícate!


Las empresas y particulares requieren de un oficial de obra preparado, por eso, toma cursos de formación y certifícate en:

  • Trabajos con concreto.
  • Prevención de riesgos laborales.
  • Manejo de residuos y materiales peligrosos.
  • Transporte y manipulación de materiales.
  • Trabajo en alturas.
  • Control de calidad de los trabajos y condiciones de recepción.
  • Normativa de seguridad y salud en la construcción.
  • Manejo de residuos y materiales peligrosos.
  • Uso de andamios y escaleras. 


Si quieres ir más allá, existen diferentes ocupaciones afines en las que te puedes especializar:

  • Aparejador
  • Constructor de casas 
  • Demoledor de edificios
  • Ensamblador
  • Inspector de obras
  • Mampostero
  • Montador de edificios prefabricados
  • Montador de estructuras metálicas
  • Obrero de aislamientos
  • Reparador de edificios

6. Ponte una meta: ¿por qué no ser maestro de obra?

El maestro de obra es el conocido capataz de la obra. Es quien está calificado para coordinar un equipo de construcción. Entre sus funciones y responsabilidades se destacan: llevar a cabo las instrucciones constructivas de sus superiores (gerentes y ejecutivos), resolver las dudas del equipo, comunicar los intereses, planes e intenciones del arquitecto y crear estrategias para realizar el trabajo de manera más fácil, eficiente y rentable. 

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7. Desarrolla tus propios trucos y secretos

Cada albañil tiene una formación particular, la cual se ve influenciada por las técnicas y tendencias del momento. Aprovecha los aprendizajes que adquieres a lo largo del camino y aplícalos como parte de una marca personal.

8. Aplica las cualidades claves de un buen albañil

Precisión: sé riguroso y cuidadoso con el diseño, los acabados, los revestimientos. 
Limpieza: limpia tu área de trabajo una vez termines la jornada.
Honestidad: entrega las cuentas si recibes dinero para comprar materiales, informa sobre el material restante o recomienda los mejores materiales para usar. Es muy gratificante para una constructora o un particular dejar la obra en manos de alguien en quien puede confiar. Este será un aspecto muy importante a la hora de hablar bien de ti. 
Seguridad: ofrece garantía y seguridad. Presenta los plazos de entrega en el contrato y haz todo lo posible por dar un efectivo cumplimiento. 
Vocación: haz todo con pasión y entrega. De una u otra manera se reflejará en el resultado de tu trabajo.


La ñapa: 3 recomendaciones para abrir tus posibilidades como albañil

  1. Intenta tener experiencia en varias constructoras: Para que aprendas sobre diferentes tipos y estilos de construcción. Todas las obras son distintas y en cada una de ellas podrás llenar tu caja de nuevas herramientas.
  2. Cuando comiences un nuevo proyecto, métete de lleno en la obra: Sé curioso. Entiende de qué se trata, conversa con los arquitectos, pregunta sobre el origen de su diseño. Obtendrás más aprendizajes y sentirás una mayor motivación. 
  3. Conserva el carisma: Escucha, aprende a comunicarte y conserva tu don de gente. Una buena actitud te ayudará a convertir en realidad las ideas de tus clientes y crear buenas relaciones, que finalmente se traducirán en más contactos, más trabajo y más dinero.